Publicado Junio 25, 2025
Programa de Familias de Acogida Especializada (FAE) inicia taller de macramé con usuarias de Illapel

La actividad busca sensibilizar sobre el acogimiento familiar a través de la artesanía y promover la participación comunitaria en la provincia del Choapa.
En un esfuerzo por fortalecer el vínculo con la comunidad y dar mayor visibilidad, el Programa de Familias de Acogida Especializada (FAE) de Illapel ha lanzado un taller de macramé con enfoque en las usuarias, como parte de las actividades del Mes del Acogimiento Familiar. La iniciativa busca generar espacios de encuentro, diálogo y aprendizaje en torno a la importancia de brindar cuidados alternativos a niños, niñas y adolescentes que lo necesiten.
El taller es guiado por la reconocida artesana local Sandra Vargas, quien aporta sus conocimientos en técnicas manuales y creatividad, permitiendo a las participantes desarrollar una gran pieza artesanal que será expuesta en distintos puntos estratégicos de la comuna. La exhibición final busca no solo mostrar el trabajo realizado, sino también crear conciencia sobre la función que cumple el programa FAE en toda la provincia del Choapa.
En este sentido, la directora, Bernarda Molina, valora estos espacios señalando que “acercan a las familias y permiten una interacción sana, promoviendo así un acogimiento favorable e instancias de intercambio entre las distintas familias que se encuentran en proceso en FAE Illapel, Fundación Mi Casa. También son momentos de distensión para los niños, niñas y adolescentes que han participado de estos encuentros. Este entramado de tejido ha permitido sensibilizar sobre la temática y cómo cada hebra puede significar esperanza, unión y apoyo”.
Además del componente artístico, cada jornada incluye instancias informativas para explicar qué es el programa FAE, a quiénes está dirigido y cómo la comunidad puede involucrarse activamente. La estrategia busca ampliar la red de familias acogedoras, una necesidad constante para asegurar el bienestar de niños, niñas y adolescentes en situaciones de desprotección.
Las participantes, por su parte, han valorado el espacio como una oportunidad para compartir, aprender y comprometerse con una causa significativa. Así lo destacó Lucy Astudillo, adulta cuidadora del programa, señalando que “me encanta porque a mi nieta le gusta la artesanía y yo creo que esa es su pasión, porque le sirve para olvidar un poquito los problemas que tiene, además de ayudarle en la concentración. Y como le gusta, yo la apoyo”.
Con esta innovadora acción, el Programa busca proyectarse hacia fines del 2025 con una red fortalecida de adultos capacitados y sensibilizados, capaces de asumir el desafío de brindar un entorno protector y afectivo a quienes más lo necesitan. La comunidad de Illapel ha comenzado a tejer, literalmente, nuevas redes de acogida.